Es el Don del Ser Humano: aquello a lo que das tu energía y tus emociones se convierte en tu realidad

miércoles, 11 de abril de 2012

Estar enfermo es una elección

Cualquier parte del cuerpo se puede cambiar con el destello de una intención.

Sé que esto es difícil de creer, de modo que presentaré el ejemplo de Timmy, un niño de seis años, de aspecto absolutamente normal, que sufre de uno de los síndromes psiquiátricos más extraños: el de personalidad múltiple. Timmy tiene más de doce personalidades distintas, cada una con sus propias pautas emocionales, inflexiones vocales, preferencias y aversiones. Sin embargo, las personas con personalidad múltiple no son simplemente casos psicológicos: cuando abandonan una personalidad y asumen otra, pueden producirse cambios notables en su cuerpo.

Por ejemplo, es posible que una de las personalidades sufra diabetes, y que la persona sea insulinodeficiente mientras esa personalidad sea la dominante. En cambio, otras personalidades pueden estar completamente libres de diabetes y presentar niveles de insulina normales.
Del mismo modo, una personalidad puede padecer hipertensión arterial, y las otras no; en ocasiones incluso aparecen o desaparecen verrugas, llagas y otras imperfecciones de la piel con el cambio de personalidades.

Se han documentado casos de pacientes con personalidad múltiple capaces de alterar instantáneamente el modelo de las ondas cerebrales del electroencefalograma o de cambiar el color de sus ojos de azul a castaño. Una mujer tenía tres períodos menstruales al mes, uno por cada una de sus personalidades.

El caso de Timmy es especialmente asombroso, pues una de sus personalidades (y sólo una) es alérgica al jugo de naranja y sufre urticaria cuando lo bebe. (...) Lo más sorprendente de lo que le ocurre a Timmy es que las alergias no suelen ir y venir a capricho de la mente. ¿Cómo iban a hacerlo? Los globulos blancos del sistema inmunitario, recubiertos de los anticuerpos que causan la reacción alérgica, esperan pasivamente el contacto de un antígeno. Cuando se produce dicho contacto, se activa automáticamente una serie de reacciones químicas.

Sin embargo, en el caso de Timmy, da la impresión de que, cuando las moléculas de jugo de naranja se aproximan a sus celulas blancas, se toma una decisión en cuanto a reaccionar o no. Esto implica que la célula en sí es inteligente. De hecho, esa inteligencia reside en un nivel más profundo que el molecular, pues los anticuerpos y el jugo de naranja entran en contacto directo con átomos muy comunes de carbono, hidrógeno y oxígeno.

La afirmación de que las moléculas pueden tomar decisiones está en contradicción con los postulados de la física actual; es como si el azúcar tuviera ganas de ser dulce unas veces, y otras no. Pero no es sólo la notable fuerza del caso de Timmy lo que nos deja atónitos. Una vez aceptado el hecho de que él elige ser alérgico, hemos de contemplar la posibilidad de que nosotros también estamos eligiendo nuestras enfermedades. No tenemos conciencia de esta elección, pues se produce en un nivel inferior al de nuestros pensamientos cotidianos. Pero si poseemos tal capacidad, deberíamos poder controlarla.

(El texto fue extraído del libro Salud perfecta, de Deepak Chopra).

Si entendieras que tu cuerpo se enferma debido a tus propias emociones y pensamientos, dejarías de ver a la enfermedad como una maldición, y comenzarías a verla mas bien como una bendición...

porque tu cuerpo, al enfermar, está tratando de indicarte que algo en tu vida no anda bien.


Es el don del ser humano, aquello a lo que das tus energías y emociones se convierte en TU realidad.

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